Reglas para una buena práctica de Ecoturismo

Hay muchas formas de llamar al ecoturismo, hay gente que lo conoce como viajes verdes, viajes responsables, viajes éticos entre otras, lo importante es que estas prácticas cada vez se están poniendo más y más de moda, siendo estos unos de los tópicos que se han puesto de moda verdaderamente en la industria del turismo. Si de por sí, las personas tienen un poco complicado elegir entre uno de los nombres que hay para estos viajes, hay algunas otras a las que les cuesta trabajo definir si su viaje en realidad es ecológico.

Lo cierto es que no se necesita gastar una fuerte cantidad de dinero para que tu viaje sea mucho más amigable con el medio ambiente, en realidad, hacer que tus viajes sean un poco más verdes puede traer como consecuencia que ahorres un poco de dinero. Y mejor aún, cuando estas medidas se aplican de forma responsable, los ideales que tiene el ecoturismo pueden ayudar a que se estimule un poco el crecimiento económico de los países en pleno desarrollo, lo que fortalece la economía mundial.

De manera individual, una persona que va avanzando poco a poco para adoptar costumbres verdes puede no hacer algo que tenga un impacto inmediato, pero si ya un conjunto de personas comienza a hacerlo y comienzan a dar cada vez pasos más largos, seguramente habrá un impacto notable en nuestro medio ambiente, pues de forma colectiva sí se puede hacer un pequeño cambio en el mundo. Con el fin de que cada vez más personas se unan a la causa, aquí te van unos cuantos consejos para que puedas emprender tus viajes de forma responsable, mismos que puedes aplicar de forma cotidiana todos los días del año.

Carga con poco equipaje: tener una maleta con poco equipaje hará que las tarifas que te cobren en la documentación se vean disminuidas, al mismo tiempo que ayudarás a que se utilice de una forma un poco más eficiente el combustible del avión en el que viajas. Del mismo modo, asegúrate de empacar ropa que puede ser lavada en un lavamanos y que se seque de forma rápida, todo para que puedas utilizar esa prenda más de una vez en todo tu viaje.

Ahorra agua: asegúrate de tomar duchas cortas, no desperdicies agua mientras te estás lavando los dientes o mientras te estás rasurando, reutiliza tus toallas por varios días y, muy importante, no utilices el servicios que te brindan varios hoteles de lavandería, pues suelen lavar la ropa que mandan los clientes de forma separada, aunque una carga conste únicamente de dos prendas.

Ahorra energía: cuando salgas de tu habitación de hotel, no olvides apagar el aire acondicionado, la televisión y las luces. Del mismo modo, considera colocar el pequeño letrero de “no molestar” en tu puerta de vez en cuando, para que el personal de limpieza no limpie tu cuarto diariamente, lo que disminuirá el gasto de productos químicos utilizados, además de la cantidad de energía eléctrica que se consumirá cuando se aspira el cuarto y se lavan las sábanas.

Recicla: toma agua de alguna botella que sea desechable y que puedas reutilizar en múltiples ocasiones. Usa únicamente una barra de jabón tanto para el lavamanos como para bañarte. Ya que hayas dejado de utilizar los mapas y folletos que te han entregado, regrésalos para que puedan ser reutilizados y asegúrate de conservar tu basura contigo hasta que puedas encontrar algún lugar en donde puedas reciclarlos.

Compra productos locales: asegúrate de buscar a los artesanos de la zona y aprende un poco sobre lo que hacen. Un ejemplo que puedo darte es el de mi última visita hacia la Riviera Maya, en donde pude encontrar una enorme cantidad de gente que estaba vendiendo artesanías, y esperé hasta hallar a uno que las estuviera haciendo y aprender cómo las hacía para después comprarlas por supuesto.

Aprende a caminar: camina por los caminos que ya están marcados para que no dañes la fauna del lugar. Del mismo modo, considera llevar contigo una bolsa para que puedas guardar la basura que vayas generando durante tu viaje, eso no solamente ayudará a que estas maravillas naturales se sigan preservando, sino que también podrás proteger a la vida salvaje del lugar.

Deja de ser un turista y conviértete en un viajero: seguramente te tomará un buen tiempo adaptarte, pero sumérgete en la forma de vida de los locales, recibe las diferencias culturales para que puedas hacer de este viaje uno único. Conoce gente local, aprende un poco sobre su forma de vida, seguramente te sorprenderás.

Respeto: hay algunas culturas que seguramente serán muy distintas a las tuyas, por lo que es importante tener en mente el lugar al que vas y asegurarte de no irrespetar las culturas de estos lugares, pues seguramente no te gustaría que lo hicieran con la tuya.