Tips para arruinarte los cruceros

Hay gente que se va de vacaciones sin tener ganas de gozar la vida. Si estás pensando en comenzar con los cruceros, y eres de los que acabo de describirte, probablemente te gustaría saber cómo hacer tu experiencia crucerística la peor posible. Así pues, no pierdas el tiempo buscando en otros lugares, y sigue leyendo nuestros tips para pasar el peor momento posible en el crucero, que puedes reservar en: http://revista.pricetravel.com.mx/cruceros/.

  1. Llega a último momento y estrésate más conforme se acerque la hora de abordar el crucero y no estés ahí. Probablemente te hayas levantado tarde, hayas subido a tu carro y hubiera mucho tráfico, o bien, perdieras el vuelo que te llevaría al punto de inicio. Quién sabe qué pasó, pero tú estás estresado y te molestas con cualquier cosa que hiciste. Pero, claro, en ningún momento accederías a reservar un hotel en el lugar de donde partiría tu crucero, pues gastar un día más en vacaciones es, simplemente, un desperdicio. Y ni qué decir si pierdes el crucero. Eso sí sería lo ideal para ti. Sin embargo, como debes pensar en tu familia, no harás nada de esto y llegarás, aunque sea cuando ya estén levantando anclas.
  2. Agandalla un lugar en la piscina: un crucero puede albergar a 6000 pasajeros, pero tú eres el más importante de ellos. Por ello, no te importa que haya gente que se haya levantado temprano a apartar lugar en la alberca. Tú llegas a mediodía y desalojas a quien sea que estorbe el lugar en donde te quieres poner. Y, si te vienen a reclamar, mucho mejor para ti, que sólo buscas un pretexto para desahogar la energía que tienes. De hecho, lo buscabas desde que te instalaste en ese lugar. Y, por si fuera poco, te llevas una de esas camas inflables, y te tiendes en medio de la alberca, sin que te importe que el resto no pueda ni moverse de tantas personas que hay ahí. Lo peor de todo es que todavía te enojas cuando conspiran para expulsar de la alberca a ti y a tu cama inflable.
  3. Enciérrate a comer en tu camarote: puede que toda tu familia o tus amigos se encuentren afuera, conociendo gente muy interesante. Pero tú ya sabes cómo son todos ellos y no te molesta esperar un rato a que se vayan todos para poder a gusto en soledad. Incluso, sabes qué vas a comer en cuanto toquen tierra en el primer destino en el que van a poder descender: una rica hamburguesa. Porque la comida tradicional de cada lugar es de muy baja calidad para tu exigente paladar. Y nunca de los nuncas pagarías un restaurante de los especiales del crucero, pues ahí sólo quieren estafarte con una tarifa adicional que no venía en el paquete y que no lo vale, por un par de deliciosas pastas.
  4. No vayas a conocer ninguna parte de las que visiten: tú no eres una persona sociable y tu familia lo debe comprender. Por eso, no compraste entradas para ningún tour de los que se ofrecen para conocer los destinos. Es más, ni siquiera los dejaste bajar por su propia cuenta, pues temías que se pudieran perder. De hecho, es mejor que se queden a bordo, pues ahí tienen todo lo que necesitan, y no tendrán que estar buscando nada, ni gastando dinero que no poseen.
  5. No bailes ni juegues ningún juego. Eso sería lo peor para ti. Eso de divertirte de una forma diferente a tu clásica rutina es lo peor que puedes hacer, y no va nada con tu estilo. Es más, enciérrate en tu camarote antes de la medianoche, pues no hay nada que puedas hacer después que sea de tu agrado. Porque eso del bingo, bailar o ir a fiestas, nada más no es lo que te gusta.

Y bueno, esperemos que así disfrutes tu crucero, aunque estamos seguros que quienes vayan contigo no lo harán ni un solo momento.